Fotos: Rafa Román (@rafaeroman.sports)
El baloncesto más puro, el más auténtico, el que nace sin filtros… tomó Maristas San Fernando este domingo 3 de mayo. La Pequecopa Colegial Sevilla 2026 no fue solo un torneo: fue una explosión de ilusión, talento y futuro en estado puro. 17 partidos, tres pistas a pleno rendimiento y una mañana que voló entre canastas, sonrisas y sueños que ya empiezan a tomar forma.
Desde el primer salto inicial, aquello fue un no parar. En categoría masculina, Portaceli, Tabladilla, Claret, Cruz del Campo, Santa Ana y Maristas San Fernando convirtieron cada partido en una batalla llena de intensidad y compañerismo. En femenina, Entreolivos, Portaceli, San José y Santa Ana demostraron que el nivel no deja de crecer… y que el futuro viene muy serio.
Y entonces llegó el momento. Las finales.
La historia quiso repetirse en chicos: Maristas San Fernando vs Santa Ana, el mismo duelo que en 2025… y el mismo desenlace. Los locales, empujados por su gente, volvieron a levantar el miniestandarte por segundo año consecutivo. Dominio, carácter y una conexión especial con su pista.
En chicas, cambio de guion. San José y Santa Ana volvían a verse las caras… pero esta vez la historia se escribió diferente. San José dio el golpe, firmando una victoria de carácter para proclamarse campeonas y llevarse un título que sabe a presente… y a mucho futuro.
Pero la Pequecopa siempre va más allá del marcador.
Fernando Moreno (Maristas) y Ángela del Campo (San José) fueron elegidos Mejores Jugadores del Torneo, brillando con luz propia. Su premio: matrícula completa y material pedagógico en Helen Doron English, además de una mochila con auriculares y más sorpresas. Porque aquí también se premia el talento… y el esfuerzo.
Y si hablamos de espectáculo, imposible no mencionar a Kangi, la mascota de Helen Doron English, que convirtió cada descanso en una fiesta. Fotos, bailes, risas… y un pabellón completamente entregado.
Además, gracias a Compagnie Fruitière, los protagonistas tuvieron siempre el mejor “combustible”: plátanos para recargar energía y no bajar el ritmo en ningún momento. Porque en la Pequecopa… se juega hasta la última gota.
Baloncesto del bueno.
Valores de los que importan.
Y una certeza: aquí, en días como este… nacen las próximas estrellas de la Copa Colegial Sevilla.








































































































































































































































