El técnico uruguayo, campeón de Madrid y subcampeón nacional con Estudio en la Copa Colegial 2025, repasa su experiencia en un torneo que le ha marcado dentro y fuera de la cancha. Su llegada, el valor del grupo y una visión internacional para un baloncesto que no deja de crecer.
Adaptarse al baloncesto colegial en España no fue inmediato, pero sí algo muy especial. Así lo reconoce Franco Cocchi, el técnico uruguayo que ha llevado al cole más laureado de la historia del torneo, los halcones de Estudio, de nuevo a lo más alto esta temporada. El tercer estandarte de la escuela de Aravaca no fue fácil para Cocchi, que reconoce que hasta el partido contra Liceo Sorolla todavía estaba "en proceso de entender" lo que significaba realmente la mejor competición escolar de Europa.
Sin embargo, la cercanía de los jugadores, el entorno y la implicación de su centro hicieron que el aprendizaje fuera más rápido. Lo que parecía un simple torneo escolar, se convirtió para él en un espacio de crecimiento, identidad y orgullo. “Liderar a Estudio en una competición tan emblemática ha sido un honor”, afirma.
Más allá de los resultados, Cocchi pone el foco en los valores. En la importancia del respeto, la entrega, la formación del carácter. “En cada entrenamiento intentamos que los chicos entendieran que más allá de ganar, lo importante era crecer como grupo y como personas”, explica. En esa línea, destaca cómo el colegio apostó por dar minutos a jugadores más jóvenes en la fase nacional, con el objetivo de construir un futuro sostenible desde la experiencia real. Un modelo de desarrollo que tiene claro sello formativo.
¿La clave del éxito esta temporada? “La humildad del equipo”. Cocchi destaca la ausencia de ego, el trabajo silencioso y la conexión dentro y fuera del vestuario. No fueron, según sus propias palabras, "el equipo que mejor jugaba técnicamente", pero sí el más competitivo, el que más lo deseaba. Un grupo que funcionó como bloque, con una química tan poderosa fuera del campo como dentro de él.
La temporada le dejó un reconocimiento especial: su elección como entrenador para el All-Star celebrado en el colegio Escolapias de Carabanchel. Pero lo que más valora es el crecimiento vivido durante estos meses. Desde su mirada internacional, ve en la Copa Colegial una joya por descubrir. “Ofrece una oportunidad única: representar a tu cole, jugar con tus amigos, vivir el baloncesto desde la emoción”. Cocchi destaca también el trabajo organizativo y el enfoque educativo del torneo, que considera “un modelo de inspiración” para el baloncesto formativo. Con un pie en el presente y otro en el futuro, lanza un mensaje claro: “La Copa Colegial no solo permite competir, también forma, emociona e inspira”.














